¿Hay crucigramas mejores que otros? Por supuesto. Los aficionados distinguen cuando un crucigrama está bien elaborado y por tanto conforma una propuesta desafiante y entretenida. Veamos qué características deben ofrecer las palabras cruzadas de calidad.

Cuantos menos topos, mejor

En la jerga crucigramista, topos son los casilleros negros. Un buen crucigrama de 11 x 11 –formato habitual– debe presentar no más de 21 topos, aunque el ideal sea 17 (¡es muy difícil construir uno con menos casillas negras!). Esto significa entre el 17 % y el 14 % del total de casilleros. Redondeando y para aplicar a cualquier formato y tamaño de crucigrama, un 15 % está más que bien.

La simetría vale

Una mera cuestión de elegancia del esquema. La distribución simétrica de los topos es preferible al desorden más o menos aleatorio.

Lo esencial es cruzar

Idea básica de las palabras cruzadas: las verticales ayudan a resolver las horizontales, y viceversa. Por lo tanto, no conviene que haya letras desconectadas, esas que quedan como en un callejón sin salida. No encontrar alguna de esas letras resulta en un crucigrama incompleto. ¿No es humillante tener que espiar las soluciones por una letra sola?

Ni muy fácil ni muy difícil

Salvo excepciones (como los pasatiempos para público infantil), las definiciones muy obvias quitan gracia al juego. “Primera nota musical” es mucho menos interesante que “Nota musical”, donde al menos uno puede dudar entre seis opciones (descartemos SOL porque tiene tres letras). Pero peor es incluir un ignoto río de Corea que nadie tiene por qué conocer. Ofrecer un buen equilibrio es mérito de un pasatiempo bien hecho.

Buenas definiciones

Bien escritas, graciosas, breves. No necesariamente “de diccionario”, pero sí que coincidan con él. Claras, a la vez que económicas. Por ejemplo, mucho mejor que señalar si palabra es femenina y plural, es poner directamente la definición en femenino y plural. Ejemplo, para definir PAJIZAS, lo sensato es poner “Amarillentas” y no “Que tira al amarillo, femenino, plural”.

También hay que evitar ambigüedades. Si la definición reza “Junta” no se sabe si se refiere al sustantivo, al adjetivo o al verbo. En cambio, si dice “Junta, acumula” se evita la posible confusión.

Y sin errores

Esto es muy obvio, y sin embargo… Los aficionados detectan y (cambiando una letra) detestan los errores. Una sola falla desprestigia no solo al crucigrama, sino también al medio que lo publica.