Incontables son las variantes existentes las clásicas “palabras cruzadas”. Pero (salvo que ya los conozcas) definamos antes que nada a esos…

Crucigramas clásicos:

Las palabras cruzadas consisten en completar una cuadrícula con palabras, algunas horizontales y otras verticales, a razón de una letra por casillero vacío.

Algunos casilleros (denominados “topos”) ya están pintados de negro, y en ellos no puede escribirse. Otros llevan pequeños números, indicando que allí comienza una palabra, sea horizontal o vertical. Esos números coinciden con las definiciones de las palabras, que se ofrecen aparte, repartidas entre Horizontales y Verticales.

Y eso es todo. Al reconocer una palabra horizontal por su definición, (generalmente tomada del diccionario) el participante la escribe en las casillas correspondientes, obteniendo así ayuda para resolver las verticales que se cruzan con ella. De tal modo, poco a poco, irá completando el juego.

Autodefinidos:

En esencia, iguales a los clásicos; pero las definiciones no aparecen afuera del crucigrama sino adentro, ocupando los casilleros negros. La ventaja es que no hay que viajar con la vista de un lado al otro; la desventaja es que, por cuestiones de espacio, las definiciones deben ser muy breves, lo que a veces conspira contra su comprensión. En general, los autodefinidos con más fáciles que los clásicos.

Silábicos:

En cada casillero, en lugar de una letra, hay que escribir una sílaba. A primera vista parecen más difíciles, pero no lo son en absoluto.

Mellizos:

Dos cuadrículas idénticas. Las definiciones aparecen mezcladas, vale decir que uno no sabe si una determinada palabra resuelta va en el primer esquema o en el segundo: debe deducirlo a partir de los cruces.

Trillizos:

Lo mismo pero con tres esquemas en lugar de dos. ¡Claro que es más difícil!

Blancos:

No están indicados los casilleros negros. El jugador debe encontrarlos y marcarlos fijándose dónde termina una palabra y dónde empieza otra.

Enigmáticos:

Las definiciones no son “de diccionario”, sino pequeños enigmas, más o menos graciosos. Así, por ejemplo, LUNA podría estar definida como “Lutecio más sodio” (por los símbolos químicos Lu y Na) o “Inválida mezclada” (por NULA) o “Puede ser nueva, llena o de papel” o “La niña se despertó con ella” o “El sol de los enamorados” o…

Anagramáticos:

En lugar de definiciones, se dan palabras que son anagramas de las buscadas. Vale decir, que se escriben con las mismas letras en diferente orden. O sea que CUERPO puede definirse como PUERCO.

Idiomáticos:

La definición se da en castellano, pero la palabra a escribir corresponde a otro idioma. O sea: DOG se define Perro. ¡Muy útil para aprender otras lenguas! Para hacerlo más divertido, se han llegado a mezclar diferentes idiomas

Temáticos:

Como su nombre lo indica, predominan las palabras referidas a un determinado tema: geografía, o cine, o fútbol o lo que sea. Suelen llevar fotos o imágenes, ya sea afuera del crucigrama o adentro, ocupando algunas casillas.

Consonántico:

Solo se escriben las consonantes de las palabras buscadas, provocando graciosas confusiones.

Enroscados:

Algunas palabras salen por un borde y reingresan por el opuesto de la misma fila o columna. Rarito.

Semimezclados:

Las definiciones verticales aparecen mezcladas entre sí, y quien resuelve el juego debe determinar a dónde corresponden.

Mezclados:

En este caso las horizontales también aparecen mezcladas entre sí.

Mezcladísimos:

Aquí todas las definiciones están mezcladas. ¿Cuáles serán horizontales? ¿Cuáles verticales? No lo sabemos.

A medida:

Otra linda variante. Las definiciones se clasifican por la cantidad de letras de la palabra buscada. Mezcla conocimiento y deducción.

¡Hay más!

Existen otras variantes; aquí hemos mencionados las más conocidas. ¿Cuál es tu predilecta?