¿Quién no recuerda los juegos de unir los puntos de nuestra infancia? La idea era trazar una línea secuencial entre una cantidad de puntos numerados hasta descubrir qué dibujo ocultaban. Pues bien, durante décadas y décadas el pasatiempo no tuvo cambios.

Pero ahora ha sido redescubierto y llevado a un nivel adulto, aunque también los chicos –no demasiado chicos– lo pueden disfrutar. Ya no se trata de unir 40 o 50 puntos, sino centenares. Para elevar el juego a otra dimensión, se han incorporados los colores, debidamente indicados. Más aún, las imágenes resultantes (animales, edificios, cuadros, paisajes, etc.) son, además de sorprendentes, verdaderas obras de arte.

Con base en Europa, “Une los puntos” es el último boom en pasatiempos del mundo entero, sumándose al éxito de los llamados “Mandalas”.